Te espero desde el primer día que supe de ti.
Te espero con ansias todo el tiempo que va transcurriendo en mi vida.
Te espero desde el último día en que te vi.
A veces siento que me ahogo... y solo trato de nadar. Sigo nadando en ti, ahogándome contigo. Mi inestabilidad es tanta si no te tengo a ti, que prefiero ahogarme contigo que ahogarme sin ti.
La locura me persigue, te sigo amando sin razón alguna, toda esta distancia interpuesta entre nosotras y aún así sigo sintiendo que eres tú la única que será capaz de aportarle lo mejor a mi vida. Porque de eso se trata, de que te quedes hasta el fin de los tiempos conmigo y vivamos la vida que he estado deseando para nosotras todo este tiempo. La vida en la que no tengo otra preocupación que estar completamente feliz contigo y junto a ti. Mi vida, que siempre lo digo, eres tú.
Quiero hacerte feliz.
Quiero que encuentres la felicidad conmigo.
Que todo mejore cuando estés junto a mi.
Y poder observar tu sonrisa de cerca, la sonrisa del amor de mi vida, la sonrisa que alegrará mis mañanas.
Quédate conmigo.
Esperemos este tiempo lleno de tortura, esperemos a que llegue uno mejor...
Donde solo seremos tú y yo.