Son las 9:07am del 5 de Abril.
Llevo dos horas despierta.
El tiempo es infinito: llevo dos horas despierta y desde que pude notar el cielo azul que me alarmaba que ya había comenzado un nuevo día, pienso en ti.
Pienso en ti al despertar.
Pienso en ti al recordar.
Pienso en ti en las noches de soledad.
Pienso en ti cada día de mi vida.
Pienso en ti porque sino no me lleno.
Pienso en ti porque sino siento que muero.
Pienso en ti. Pienso en ti porque es lo único que me dejas. Vagos recuerdos siguen en mi mente.
Me he dedicado a leer libros que me han recomendado. Solo entendí la razón después de leer las primeras líneas. La gente escribe poesías, poesías que tienen un destino, dirigidas a alguien en particular. Nunca me he considerado capaz de hacer poesía, lo veo algo extremadamente profundo. No es que no tenga pensamientos profundos, tampoco que no tenga a quién escribirle; simplemente no me creo capaz. Nunca necesite la poesía, nunca había tenido la necesidad de recurrir a ella... pero el asunto es que me di cuenta que la poesía no es solo una manera de escribir, de escribir bonito. La poesía la experimente contigo, eres poesía. El hecho de despertar cada mañana, ver el cielo azul y pensar en ti, es poesía. Es como cuando uno dice "te amo" por primera vez: lo dices porque sabes que estás sintiendo miles de cosas por dentro, sabes que aún tienes tantas cosas por sentir, sabes que todo va más allá, pero lo único que dices y la única manera de resumirlo es con un "te amo"
Algo como eso siempre me ha llamado la atención. He conjugado muchas veces el verbo amar. No creo que la gente esté totalmente consciente de lo que dice. No es solamente algo profundo y sincero el hecho de decir "te amo", me gustaría hacerles saber a la mayoría lo que realmente implica. No me quiero alargar mucho en eso, quizás algún día crearé una entrada al respecto.
Volviendo al tema anterior: pienso en ti.
No solo pienso en ti hoy,
ni tampoco pensé en ti antes,
pensaré en ti siempre.
Aún cuando ya no sintamos lo mismo,
aún cuando ya no sea lo mismo,
aún cuando no te tenga, seguirás siempre conmigo.
Porque sigo teniéndote presente en mis pensamientos y en mi sonrisa, porque aún cuando me destroza el alma todo el dolor que siento sin ti, me haces sonreír.
Porque recuerdo, te recuerdo. Te recuerdo y soy feliz, porque lo era contigo. Quiero que seas totalmente feliz y si lo fuiste conmigo, que lo seas aún más. Quiero verte de lejos y aunque me destroce saber que hay alguien más siendo la causa de tu risa, tu sonrisa, me alegraré. Me alegraré de que no te sientas como yo me siento.
Porque me siento perdida,
perdida en tu primer y último abrazo,
perdida en el único beso que me diste,
perdida en tu piel, me quede en ella, sin ella.
Escribo.
Te escribo.
Me encuentro.
Contigo te encontraba a ti, me encontraba a mi. Era una constante búsqueda. Lo sabíamos todo, casi todo.
Hace poco estaba leyendo nuestras conversaciones, las viejas conversaciones. Me hubiera gustado ver en ellas algo más. Habían muchos "te amo", era impresionante, porque en el momento no me daba cuenta. No me daba cuenta de lo cargada que estaba la conversación de esa pequeña frase, no me daba cuenta porque realmente era todo lo que tenía por decir. Te amo.
Aún tengo bastantes preguntas por hacerte. Como por ejemplo: ¿realmente te gustaba el hecho de que fuera, soy, tan enrollada? Enrollada no creo que sea la palabra, la cosa es que me metía mucho en el asunto. Aquel que me conoce sabe muy bien que cuando me meto en algo, me meto. Me decías que siempre cargaba un drama, si, puede que sea un drama. El caso es que contigo todo lo veía de una manera muy profunda, siempre iba más allá de lo que realmente era, no me bastaba solo con un "te amo", porque eso no es solo un "te amo", es algo muchísimo más allá y si provenía de ti, tenía que saber ese "más allá". No me puedo quedar con lo simple, nada puede ser simple, nada es simple, no eres PARA NADA simple.
Me gustaba sobre todo que fueras una mujer tan completa, tan compleja. Lo tenías todo. Ahora sé por qué eras capaz de transformar mis días. Conmigo te faltaba un poco de interés, a mi manera de ver, o quizás no lo demostrabas mucho... pero espero que algún día encuentres a alguien que se merezca ser parte de toda esa complejidad que traes contigo. Quisiera ser yo quien se la merezca, me creo capaz de aguantarla, de aguantarte, solo porque me encanta. ¡Me encantas!
No creo mucho en el destino, pero sé que por algo entraste a mi vida y por algo saliste de ella. A veces me pregunto si debí dejarte ir, hasta ahora la decisión más difícil de mi vida. Espero que ese algo que nos unió y nos separó, nos traiga de vuelta en el futuro. Quiero saber tus nuevas ideas, tus nuevos pensamientos, tu nueva manera de mirar y tu nueva manera de amar.
Quizás me olvides, quizás no. Muchos me dicen que te di demasiado para recibir tan poco, pero es que a mi parecer lo mereces todo. Merecías todo de mi y más. Fue por ti que llegue a encontrarte, a encontrarme. Quisiera volver a agradecerte por ese mensaje hace un año y siete meses. Me pedías una fecha y te decía que no sabía, decías que con fechas te recordabas de todo. Para mi es Septiembre y Julio 17.
Julio 17 del 2013. No te pediré que nunca olvides la fecha, pero si que nunca me olvides a mi.
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