domingo, 20 de julio de 2014

Empezó con el Sol tornándose naranja, una naranja hermosa, brillante y única... dejé de observar durante un rato, al volver la mirada el cielo estaba totalmente hermoso. Nunca antes había observado una belleza de ese tamaño, de esa magnitud. Aún lo recuerdo como si hubiese sido ayer y se que lo recordaré por muchísimo tiempo. Fue uno de esos magníficos instantes en los que te das cuenta de lo valiosa que es la vida y los momentos, pequeños momentos, que vienen con ella.

"Las nubes rodean el atardecer, la ida del Sol. Me hacen pensar que son los anillos que rodean a Saturno. La composición de colores es totalmente hermosa, puedo detallar cada uno de ellos, el azul, el naranja, el rosado y el morado.
Me siento cerca del universo, siento que observo las constelaciones de cerca y observo el reflejo de las mismas en el mar.
Las nubes, entre ellas me muestran el paraíso...  puedo notar pequeñas islas rodeadas por un mar salado de un color claro, muy claro; y el cielo que se encuentra encima de éstas islas es más claro aún.

Los aviones pasan a través de este único atardecer y no dejo de preguntarme si ven el espectáculo que yo veo... espero que no se lo estén perdiendo."

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