sábado, 1 de octubre de 2011

Discriminación.

Este es uno de los temas que siempre me han llamado la atención. Es que no entiendo a esas personas que se toman tiempo para discriminar a otras, porque es gay, negro, gord@, alto, bajo, etc. Deberían por un momento enfocarse en cambiarse a ellos mismos en vez de tratar de cambiar al otro. Lo que estas personas no saben, esque en un futuro ellos pueden llegar a ser igual que ellos. Podrán empezar a comer y convertirse en gordos, podrán en un futuro darse cuenta que les atrae su mismo sexo convirtiendose en gays, podrán crecer y ahora serán a ellos quien les pregunte sobre el clima, etc.

Puede que algunas cosas sean nulas o que no tengan mayor importancia, pero los comentarios que le hacen a ésta persona, les afecta. Por eso es que odio a las personas que discriminan a otras. ¿Es que ellos se creen perfectos? Ellos tienen los mismos errores pero de diferentes maneras, quizá hasta iguales, pero no los demuestran. ¿Es que no se dan cuenta de lo que sus comentarios pueden llegar a hacer? Hay personas que se suicidan por ese tipo de comentarios, porque le llevan diciendo los mismo por años. Y claro, llega un momento en el que no pueden decir nada, en el que ni las palabras les salen. El error no son los discriminados, son los que discriminan.

Para mi, realmente las cosas son así: Aquellas personas que se toman la molestia de insultar a los otros por como son, es envidia. No envidia de que quieren ser como ellos, sino porque ellos tienen la valentia de expresarse. Son gays, gordos, negros, etc pero no les molestan los comentarios.

Tambien estan esas personas que son como son, que no estan dispuestos a que nadie los cambie, pero no se defienden. No digo que van a ir repartiendo golpes, pero si quizá palabras. ¿Cómo pueden desear algo y no ponerse en marcha para lograrlo? Las palabras valen y más cuando se tiene la razon.

No hay comentarios:

Publicar un comentario